editorial

LA ESPIGA PARA CERRAR EL AÑO DE PLENITUD

A principios de esta década, Dios nos regaló una promesa: cinco años de intensa cosecha, precedidos por cinco años de intensa siembra. Esta palabra nos llegó a través de nuestro pastor José Satirio Dos Santos, quien estando en otra nación, tuvo la visión de la abundancia y al preguntar al Señor si esta bendición era para el lugar que visitaba, Dios le mostró que la palabra era para nuestra tierra.

Entre el quinquenio 2001-2005 tomamos la decisión de creer a esta promesa, apartando una ofrenda especial consistente en un día de salario por cada mes de los últimos cinco meses de cada año, a la cual denominamos la espiga y entregamos cada 31 de diciembre en el culto de cierre del año en el Estado General Santander. Los resultados no se hicieron esperar, y contra muchos pronósticos, los años que vinieron fueron de abundancia para quienes creyeron.

Cumplido el tiempo establecido, muchos decidieron continuar ofrendando a Dios esta espiga, pues entendieron que la única manera de cosechar, es sembrar. Si éste es su deseo, la Iglesia ha dispuesto sobres de color amarillo, para que a partir de este mes de agosto empiece a separar su ofrenda que será entregada al cierre del año proclamado como el año de alcanzar la Plenitud desafiando los ambientes hostiles. Reclame este sobre en cada una de nuestras reuniones o con las áreas de Información y Recepción.