En medio de un ambiente de profunda espiritualidad, toda la familia del Centro Cristiano recibe de la boca de su pastor José Satirio Dos Santos cada 31 de diciembre, una Palabra Profética que se convierte en hoja de ruta para sus miembros en particular como para la iglesia en general. Esta es la Palabra Profética 2010 que fue pronunciada en el Estadio General Santander frente a unas 10.000 personas aproximadamente y luego replicada por diferentes medios de comunicación.
2010 AÑO DE LIBERTAD Y RESTITUCIÓN
Salimos del año nueve, año de grandes decisiones que se seguirán requiriendo en el año diez y en los futuros años, y no sólo grandes sino sabias decisiones.
Año de familia unida que camina de rodillas delante del Dios que provee
El pueblo de Dios entra en el año diez como familia unida en la que cada miembro velará por su hermano para que tenga un comienzo y un futuro sano. Como familia, la iglesia determina caminar de rodillas delante del Dios que oye la oración, atiende el clamor y responde a cada demanda hecha con fe. Por causa de esta actitud de oración, la palabra viene y producirá paz, provisión y propósito en el corazón de la familia; cada miembro de ella se convierte en un centro de paz, en el destino de la provisión. El Dios que provee salud al cuerpo, pan, agua y seguridad, no dejará de hacerlo en el tiempo de la libertad y la restitución. Por causa de la paz, la provisión estará en la casa de los hijos de Dios y se sentirá en todo, desde el alimento, al vestido, al capital de trabajo, a los recursos para emprender las grandes tareas y habilidades productivas. El Dios de la provisión aderezará mesa delante de los enemigos de sus hijos, les dará provisión multiplicada y nada les faltará a ellos ni a los suyos.
Año de administrar con inclusión y unción de abundancia en medio de ambientes hostiles
No le faltarán a la ciudad ni al país recursos y el propósito tendrá un nivel de inclusión. Una vez más el egoísmo será derrotado, la mano dadivosa estará abierta para compartir con otros en sus necesidades y todo lo que esté en la mano será útil con propósito claro. Por causa de esta decisión vendrá unción para administrar abundancia en ambientes hostiles y aun cuando haya hostilidad, la unción que está sobre la familia de la fe la capacitará, y el sentido de pertinencia, de prioridad y de mantener el orden, de levantar las banderas de la honestidad y la educación, permitirá que los ambientes hostiles sean dominados por la naturaleza divina, que tomará control del pueblo, desde el pequeño hasta el grande.
Año de vencer barreras con el poder del Espíritu Santo y restaurar al opositor
No fluirán los designios de la carne sino del Espíritu y por causa de Él, habrá poder para vencer de una manera extraordinaria las barreras de la percepción negativa y la oposición, no importa de dónde ni por quién vengan. Esta unción hará que quién se oponga caiga delante de aquél que está cubierto por la unción y será dominado por ella también y en este doblegar habrá reconciliación, salvación, transformación y aun se levantará aquél que tenía su mente extraviada y luchó para destruir y hacer daño a su prójimo sin distinguir que era hijo de Dios. La unción dará poder para vencer la barrera de la desmotivación y de la motivación equivocada, y vendrá sobre la persona y la familia un poder que lo transforma en un centro de entusiasmo en el cual la vida tendrá un sentido más alto en todo lo que haga y emprenda. Esta unción también dará poder para vencer la barrera de los recursos limitados, por cuanto ahora la mano extendida a favor de la abundancia no sólo podrá tocarla y tenerla sino que la va a administrar de forma ilimitada.
Año de recibir libertad, restitución y alcanzar la plenitud
¡Entra pueblo de Dios al año 10 y sé cubierto con el poder de la unción, recibe la autoridad para vivir en libertad, recibe el derecho a la restitución! Nada que te fue quitado se perderá, hay orden que se te devuelvan tus bienes y en el transcurso de su regreso habrá multiplicación a tu favor. Recibe el poder para vencer la barrera de los recursos limitados, tus manos son llenas ahora, levanta tu voz y dale gracias a Dios porque el año diez es tu año, en él encontrarás tu lugar y alcanzarás la plenitud. ¡Cúcuta, recibe el año de la Libertad y de la Restitución! ¡Colombia, recibe el año del Libertad y Restitución! ¡Todos los oprimidos, secuestrados e impedidos sean libres! Libres de pobreza, escasez, miseria, pecado, desastre, mala fama. En el año 10, lo grande viene para ti.
2009 AÑO DE GRANDES DECISIONES

Año de Identidad nítida y fuerte para influir en todos los entornos
Por el poder del Espíritu Santo, la iglesia ha recibido como columna de la verdad, una identidad nítida y fuerte que es reconocida en la ciudad, en el departamento, en la región de frontera y en el país. En este tiempo, la iglesia entra en el año nueve para tomar decisiones, decisiones que trascenderán en todo tiempo. Esta identidad la hará respetable, capaz; su palabra, consejo y dirección se cumplirán en la casa, en la familia, en los negocios, en la empresa; en todo lo privado, lo público y en el gobierno; su identidad nítida y fuerte será imborrable e indestructible. Como se le dijo a Jeremías se te dice: Iglesia, para el año nueve serás como columna de hierro y como muro de bronce, sentada en la ciudad, establecida en el oriente colombiano. El pueblo de Dios caminará con identidad nítida y fuerte desde su casa y su familia, y en cada una de las tareas y actividades que proclame y se comprometa.
Año de levantar la bandera de la inclusión para generar valores
En el año nueve, reglas de inclusión claras, será la bandera levantada por una Iglesia que tiene identidad nítida y fuerte. Reglas claras con influencia para producir valores y transformar los valores genéricos en conductas concretas, afectando en el año nueve al liderazgo eclesiástico, político, empresarial, social y económico. En el campo de la inclusión, las reglas las dictará cada persona con un espíritu de solidaridad, de amor y de compasión. Incluirá al pequeño, al menos favorecido, ayudará al necesitado, apoyará al débil y levantará al caído. A los líderes los incluirá a través de un testimonio que reta y desafía a la santidad, a la honestidad, que reclama postura de responsabilidad, de conocimiento, de sabiduría, de una vida con manejo de administración y no vacía. Cada vez que se levanten hombres y mujeres con reglas de inclusión claras, produciendo nuevos valores y transformando los valores genéricos en conductas concretas, el Espíritu Santo pondrá el sello y marcará una nueva familia y una nueva generación.
Año de percepción profética para ser vocero de Dios
“En el año nueve, la iglesia está cubierta por una percepción profética, bajo la unción de una palabra que dirige, que orienta, que conduce. Una palabra que dará luz al camino, que dará visión al que no la tiene. Bajo esta unción, la palabra profética estará en la boca de los niños, de los adolescentes, de los adultos y Dios hablará por su pueblo en la casa, en la familia, en el colegio, en la universidad; hablará a la ciudad y la ciudad conocerá la voz de Dios, y la voz de Dios no se callará, porque el pueblo que es portador de la voz, no podrá callarse. Igualmente, en el año nueve el pueblo de Dios se levantará y estará en guardia; vida de oración mañana, tarde y noche; lo que fue en el año ocho se profundizará, se aumentará la intensidad, la unción, el poder y la gloria por causa de la oración. La casa de Dios será casa de gloria, el enfermo saldrá sano, el pobre enriquecido, el débil fortalecido, el ciego saldrá con vista y con capacidad de un destino nuevo.
Año de promesas cumplidas y libertad
El pueblo de Dios en el año nueve no dará tregua, sino que vivirá en la expectativa y en la esperanza de que el Señor cumpla todas sus promesas y no dejará ninguna de ellas por fuera. La promesa que cubre al pequeño, al grande, al docto, al ignorante, aun al extraviado, esta promesa lo alcanzará y le dará nuevo destino y nueva posición. En el año nueve, la iglesia que no da tregua, tendrá día y noche una palabra de proclamación profética en su oración. Escucha iglesia, ya no orarás sin argumento, sino que habrá argumento superior en tus oraciones y cuando ores creyendo, lo que digas se hará en ti, en tu casa, en tus negocios, en tu ciudad, en tu país. Es tiempo además de proclamar libertad para los cautivos, para los secuestrados, proclama ahora porque en tu boca está el poder de la libertad.
Año de economía protegida
En el año nueve la iglesia vivirá bajo el poder del juramento y el pacto de protección. Una protección que responsabiliza la mano y el brazo poderoso de Dios que guardará tus finanzas, tu economía. Tendrás una economía creciente, abundante, protegida y lo que es tuyo no será dado al extraño, ni a tus enemigos. Vivirás, comerás y disfrutarás del bien de tu trabajo, del producto de tu esfuerzo y la recompensa de tu mano. Si el año ocho y demás años de la primera década del siglo XXI fueron buenos para ti, en el año nueve, año de grandes decisiones, cada decisión que tomes llevará el sello de Dios a tu favor cuando consultes su Espíritu. Recibe y sé bendecido en tu vida con una economía protegida.
